Escritor y poeta, adscrito en sus inicios al Modernismo, en 1919 estrena su primer espectáculo teatral, La daga. Posteriormente, firma libretos de diferentes zarzuelas, caso de El mastín de la Pedrosa, Costa Brava o El caudillo del Urbión.
En los años treinta del siglo XX su trabajo evoluciona hacia el teatro de masas, del que es pionero en nuestro país, gracias a los dramas políticos Rosas de sangre, Los enemigos de la República, ¡Máquinas! y ¡España en pie!
Antifascista e intelectual militante, en 1939 parte al exilio francés con su familia, de donde ya no regresará. Allí escribe Las hogueras del Pertús, crónica imprescindible de la memoria de nuestro éxodo republicano.
Condenado a un injusto olvido, gran parte de su obra literaria permanece todavía inédita.